ASAJA de Toledo alerta de la grave situación que atraviesa la ganadería en los pueblos del Torcón a causa de la sequía

 La organización agraria ha solicitado una reunión al Ministerio de  Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente para abordar la necesidad de inversiones en materia de agua en esta zona

La Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (ASAJA) de Toledo ha solicitado una reunión al Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (MAPAMA), con el objetivo de plantear la situación de emergencia que padecen las explotaciones ganaderas de los municipios de la Mancomunidad del Torcón ante la falta de abastecimiento de agua para uso animal, lo que ha llevado a los ganaderos a tener que reducir su cabaña ganadera poniendo en peligro las exportaciones del sector vacuno de la zona al no poder cumplir los compromisos adquiridos.

La presidenta de ASAJA de Toledo, Blanca Corroto, asistió anoche a la charla informativa convocada por el Ayuntamiento de Menasalbas para abordar el problema de falta de agua que sufre el municipio y que también está afectando a las granjas de la localidad, así como a las del resto de pueblos que se abastecen del Torcón II. En el transcurso del acto quedó de manifiesto la situación de emergencia que sufre la localidad, donde, si no llueve en los próximos días, se activarán restricciones al consumo humano a partir del 6 de noviembre. Estas se sumarían a las que ya sufre el sector ganadero desde el mes de agosto cuando la Mancomunidad del Torcón decidió cortar el suministro a las explotaciones ganaderas a causa de la pertinaz sequía. La situación  se agrava con la alarmante bajada del caudal de los pozos privados con que cuentan los ganaderos y que, en muchos casos, se han quedado sin agua.

En la actualidad, los ganaderos de Menasalbas se abastecen en parte de pozos públicos del Ayuntamiento, que también se están resintiendo por la falta de lluvias. Diariamente, y a partir de las 4 de la madrugada, los ganaderos hacen cola para cargar cubas de agua con las que abrevar a los animales, que precisan entre 40 y 50 litros al día por ternero y entre 80 y 100 en el caso de las vacas.

Menasalbas cuenta con una cabaña ganadera de vacuno de cebo de alrededor 95.000 cabezas de ganado, si bien en los últimos meses se ha ido reduciendo el número de reses y en explotaciones donde habitualmente se cebaban 500 animales hoy no se superan los 350. Esto pone en riesgo las exportaciones de reses de la localidad al no poder hacer frente a la producción establecida en los acuerdos de exportación. En este sentido, desde septiembre las cooperativas ganaderas de la localidad están exportando carne de vacuno a Egipto.

Durante la reunión de anoche, la alcaldesa de Menasalbas, Marina García, mostró su preocupación por la repercusión que la situación actual está teniendo en un sector como el ganadero que, tras la crisis de otros negocios como la madera o el textil, es el que sostiene la economía de este pueblo y de otros de la comarca como Gálvez, en este caso con producción de porcino, que también están sufriendo las consecuencias de la falta de agua.

Necesidad de obras hidráulicas

En la reunión de anoche, tanto la alcaldesa de Menasalbas como la presidenta de ASAJA Toledo reclamaron proyectos de infraestructuras hidráulicas. Marina García informó de los pasos que está dando el Ayuntamiento desde hace meses para buscar una solución al problema y que, a medio y largo plazo, pasa por realizar inversiones para aumentar la capacidad del embalse del Torcón II, por traer agua de otras zonas mediante trasvases, y por aportar por la optimización del uso del agua con plantas potabilizadoras.

ASAJA de Toledo recuerda que esta organización agraria lleva años avisando de los efectos de la sequía y de las graves consecuencias de la falta tanto de una política nacional en materia de agua como de inversiones en infraestructuras, tanto por parte del Gobierno nacional como de la Administración regional,  porque falta voluntad para asumir los costes de los proyectos hídricos que, a largo plazo, supondrían además una reducción de los costes de distribución del agua.