ASAJA Toledo apuesta por la recuperación de las ayudas para trasladar granjas fuera de cascos urbanos

La organización agraria apoya las iniciativas públicas que beneficien la coexistencia de la actividad ganadera con la mejora de las condiciones de bienestar de las poblaciones

La Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (ASAJA) de Toledo va a instar a la Consejería de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural a recuperar la línea de ayudas destinada al traslado de explotaciones ganaderas fuera de los cascos urbanos, cuya última convocatoria se efectuó en julio de 2008. Esta línea facilitó que muchos ganaderos alejaran este tipo de instalaciones de las poblaciones favoreciendo, así, las condiciones de salubridad de los municipios.

La presidenta de ASAJA de Toledo, Blanca Corroto, ha visitado la Asociación de Defensa Sanitaria Ganadera (ADSG) de Recas acompañada por ganaderos de la zona, la alcaldesa del municipio, Laura Fernández, y miembros de la corporación municipal. Esta ADSG agrupa a 32 ganaderos de la localidad y comarca, donde la actividad ganadera, con predominio de la cría de porcino, es un motor importante de la economía.

Durante la visita se ha analizado la situación del sector ganadero en la zona y se ha constatado que en aquellos municipios cuyo casco residencial se ha ido expandiendo, como es el caso de Recas, se hacen necesarias medidas que faciliten la coexistencia de la actividad ganadera con el bienestar de los vecinos. En este sentido, ASAJA de Toledo valora positivamente el apoyo que las distintas Administraciones públicas puedan prestar a iniciativas que permitan a los ganaderos alejar sus explotaciones de los núcleos urbanos, acciones que redundarían en una mejora de las condiciones de bienestar y salubridad de las poblaciones.

El traslado de una explotación ganadera requiere de una fuerte inversión económica que ronda, para una granja de tamaño medio, los 250.000 euros, cifra inasumible para la mayoría de los ganaderos.

Hasta el año 2008, los ganaderos podían solicitar ayudas para trasladar las instalaciones ganaderas, incluyendo  la construcción de  establos y estancias  anejas, entre otras actuaciones. La recuperación de esta medida supondría un beneficio no solo para los ganaderos sino para toda la población de los municipios con actividad ganadera.