ASAJA ha pedido que se pueda cambiar la potencia de riego dos veces al año

El Real Decreto-ley 11/2020, de 31 de marzo, por el que se adoptan medidas urgentes complementarias en el ámbito social y económico para hacer frente al COVID-19 recoge en su artículo 42 la flexibilización de los contratos de suministro de electricidad para autónomos y empresas.De manera excepcional, y mientras dure el estado de alarma, los autónomos titulares de puntos de suministro de electricidad se podrán acoger a diversas medidas, entre ellas, que en cualquier momento podrán suspender temporalmente o modificar sus contratos de suministro, o las prórrogas de dichos contratos, para contratar otra oferta alternativa con el comercializador con el que tienen contrato vigente, al objeto de adaptar sus contratos a sus nuevas pautas de consumo, sin que proceda cargo alguno en concepto de penalización. Esto da la posibilidad de disponer de dos potencias eléctricas diferentes en el mismo año en las explotaciones agrarias.

Añade que los distribuidores atenderán las solicitudes de cambio de potencia o de peaje de acceso, con independencia de que el consumidor hubiera modificado voluntariamente las condiciones técnicas de su contrato de acceso de terceros a la red en un plazo inferior a doce meses, y aunque no se haya producido ningún cambio en la estructura de peajes de acceso o cargos que le afecte.

Esto, que ahora se hace de manera excepcional, y dentro de las medidas aprobadas por el estado de alarma, era una de las demandas de ASAJA que viene pidiendo desde hace años que los regantes cuenten con dos potencias eléctricas distintas a lo largo del año en función de las necesidades de los cultivos. Ahora, la organización agraria pide que esta medida no se suprima cuando termine el estado de alarma, sino que se perpetúe y se regule.