ASAJA solicita la ampliación del plazo de solicitud de las ayudas PAC

La Asociación Agraria-Jóvenes Agricultores (ASAJA) de Castilla-La Mancha ha solicitado que se amplíe hasta el 15 de mayo el plazo para presentar la solicitud unificada de la Política Agraria Comunitaria (PAC), que finaliza el próximo 30 de abril, para que los agricultores y ganaderos tengan tiempo suficiente para solicitar dichas ayudas.

La organización agraria le ha trasladado su petición al Consejero de Agricultura, Francisco Martínez Arroyo, y ha argumentado que son muchas las razones, ajenas a la voluntad del agricultor, que impiden hacer la solicitud en tiempo y forma.

Así, aunque el plazo de presentación de la solicitud única para el año 2016 se inició el 1 de febrero, no fue hasta finales de mes cuando se publicó la orden en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha. Incluso, no será hasta el 31 de marzo cuando el Ministerio de Agricultura dé a conocer con exactitud a los agricultores y ganaderos los derechos que tienen reconocidos.

También faltan aún de convocarse algunas medidas del nuevo Programa de Desarrollo Rural que estarán incluidas en la solicitud única de la PAC.

Además, se trata del segundo año de aplicación de la nueva PAC y todavía están realizándose gestiones relativas a los expedientes del primer año, una campaña que quedó marcada por la falta de planificación y por los errores en las aplicaciones informáticas, lo que se tradujo en la ralentización y el aumento de trabajo por parte de los técnicos de las entidades colaboradoras.

Por ese motivo, ASAJA de Castilla-La Mancha ha solicitado la ampliación del plazo de solicitud, al menos quince días.

La organización agraria considera que las ayudas que perciben los cerca de 140.000 agricultores y ganaderos de la región son imprescindibles para que puedan desarrollar sus explotaciones y que, por ello, se deben facilitar todos los aspectos de la tramitación para que ni un solo profesional del campo se quede sin ellas. Además, ASAJA Castilla-La Mancha recuerda que estas ayudas son una inyección de liquidez para la economía de la región, por lo que la Administración debe hacer todo lo que esté en sus manos para que no se pierda ni un euro de las ayudas comunitarias.