Los ganaderos de vacuno, ovino y caprino de la provincia de Toledo tienen que vacunar a todos los animales de más de tres meses antes del 30 de junio frente a los serotipos 4 y 1 de la ‘lengua azul’.

En principio, la vacunación será obligatoria durante cuatro campañas anuales: desde 2015 hasta 2018.

Hasta la fecha, en Toledo sólo se han detectado dos explotaciones ganaderas afectadas, en la zona limítrofe con Extremadura, que también es área restringida, igual que la provincia de Ciudad Real, prácticamente toda Andalucía y parte de Castilla y León.

La vacuna será financiada en un 50 por ciento por la Comisión Europea a través de la Consejería de Agricultura de Castilla-La Mancha.

Los ganaderos deben tener en cuenta que, dentro de España, los movimientos tanto en las zonas restringidas como entre diferentes zonas con restricciones, tienen que ser autorizados por la Administración, que lo hará cuando los animales procedan de explotaciones que no tengan ningún animal afectado y sean explotaciones vacunadas. También se autorizará el movimiento de animales menores de 4 meses siempre que sean de madres vacunadas.

Los vehículos en los que se transporten los animales tienen que estar desinfectados.