El presidente del Gobierno analiza con el sector agrario la realidad del campo español tras el acuerdo comunitario sobre la nueva PAC

El presidente del Gobierno, Pedro Sanchez, acompañado del ministro de Agricultura, Luis Planas, se ha reunido hoy en Moncloa con las organizaciones agrarias ASAJA y UPA y las Cooperativas Agrarias para analizar los principales asuntos de interés del sector agrario, y de forma especial, el resultado del acuerdo alcanzado por el Consejo y el Parlamento Europeo sobre la reforma de la PAC 2021-2027 .

El presidente del Gobierno tras destacar el carácter estratégico del sector agroalimentario español,  ha hablado de las oportunidades que la nueva PAC traerá para el campo y de cómo el Gobierno de España trabaja para alcanzar un gran pacto de Estado para la aplicación de esta política comunitaria en España mediante un Plan Estratégico que recoja la diversa realidad agronómica de nuestro país.

En este sentido, el presidente de ASAJA ha trasladado a Sanchez la necesidad de que la nueva PAC, cuyos resultados se concretarán una vez alcanzado un acuerdo entre Consejo y Parlamento Europeo, se aplique en España contemplando toda la diversidad productiva, de manera que no genere distorsiones entre territorios, producciones y agricultores.

También ha aprovechado para insistir en la prioridad de aprovechar al máximo los fondos procedentes de la UE, tanto del Marco Financiero 2021-2027 como del  Mecanismo de Recuperación “Next Generation”, en políticas de futuro que aseguren la competitividad y modernización del sector productor y del medio rural en su conjunto, tales como la digitalización, la apuesta por la innovación y  nuevas tecnologías; las inversiones en mejora   y ampliación de los regadíos, los Planes Renove de la maquinaria  y  el relevo generacional en el sector, entre otros.

En otro orden de cosas,  Pedro Barato ha recordado a Sanchez que no es el momento de subir impuestos al sector agroalimentario, en clara alusión a la subida del IVA a las bebidas azucaradas y edulcoradas que tan grave repercusión tendría no solo para el sector agrario sino también para la industria, el transporte, la distribución y la restauración.